PROGRAMA BUZZETTI

18 de mayo de 2023
Programa Buzzetti. Un proyecto de acompañamiento en calle a jóvenes, chicos y chicas, sin hogar, que ha atendido durante el año 2022 a más de 50 jóvenes, con una lista de espera que anima a la desespe­ranza. Ellos son los más pobres entre los pobres.

Pepelu Aguirre

Educador del Programa Buzzetti – Fundación Don Bosco Salesianos Social

Abdoulah, te acompaño hasta la habitación y te llevo un cartón de leche, para que no lo cargues tú todo.

— No es necesario Pepelu, prefiero que no vengas. No te va a gustar.

— No pasa nada campeón, ya estoy acostumbra­do.

Una vez pronunciada esa palabra, sentí en mi in­terior que le estaba engañando. No estoy acos­tumbrado, ni quiero hacerlo. Cuando bajamos del coche, nos metemos por un pequeño hueco exis­tente en el muro que delimita un solar, y lo atra­vesamos abriéndonos camino entre la maleza, por un sendero ya dibujado a fuerza de pisadas de ida y vuelta. A ambos lados basura, escombros, des­perdicios, ya se echaba la noche encima, aunque no era demasiado tarde. Encendemos las linternas de nuestros móviles.

— ¿Pero no decías que tenías el móvil roto?

— Abdoulah se ríe y me enseña la pantalla echa vidriera, siiii, pero la linterna funciona.

Llegamos a lo que resultó ser un cuarto de ape­ros en medio de un pequeño solar rodeado de chalets. Con las linternas rastreamos las paredes ennegrecidas por el humo de haber encendido fuego para calentarse. En el suelo, más desperdi­cios y dos colchones mojados de la humedad, las mantas que les había entregado dos días atrás, un cartón de leche abierto y una palangana con agua para lavarse la cara. Algo debió ver el chico en mi rostro que le salió del corazón abrazarme. No te preocupes, estoy bien aquí. Me sentí avergonzado por su intento de darme paz, cuando tenía que ser yo quien lo animara a él. En el abrazo me di cuenta de que ahora era él el que me engañaba.

— Nadie merece dormir en un lugar como este Abdoulah. Te prometo que te sacaré de aquí.

El programa Buzzetti, de la Fundación Don Bosco Salesianos Social, cuenta en Tenerife con 7 pisos de autonomía en régimen de lo que llamamos “alta intensidad” y un proyecto de acompañamiento en calle a jóvenes, chicos y chicas, sin hogar, que ha atendido durante el año 2022 a más de 50 jóvenes, con una lista de espera que anima a la desespe­ranza. Ellos son los más pobres entre los pobres.

Me gusta llamarlos los “Refugiados de Don Bosco”, porque ellos también huyen. Algunos de ellos, po­blación autóctona, de sus familias heredadas, con una cadena de exclusión difícil de romper, que los ha lanzado irremediablemente a las calles. Otros han huido de su país, algunos también en cruen­tas guerras tribales, o de la miseria que cercena la visión esperanzadora de futuro que Dios pone en el corazón de cada ser humano. Han venido a nuestras tierras sacrificando su infancia, que es el único salvoconducto que les da cierta protección, arriesgando su vida en pequeñas barcas inflables, en los peligrosos y diminutos recovecos de los ba­jos de un camión, o escalando los muros de la ver­güenza tejidos con alambres que los señalan de por vida.

Fueron menores, o pequeños adultos camuflados por la imprecisión de las pruebas oseométricas, y protegidos, al llegar a nuestro país, por la sociedad y por las instituciones, pero la mayoría de edad, que los desprotege desde el primer día que cum­plen los 18 años les entrega en los brazos de Don Bosco. En él encuentran, además de una casa, un padre, una madre, un maestro y un amigo —un equipo de más de 20 entre educadores, educado­ras, voluntarios, voluntarias, técnicos de empleo, técnicas de empleo y salesianos que les ayudan a borrar de sus rostros la condición de refugiados—, pero también y, sobre todo, un equipo que expresa la apuesta de la Fundación Don Bosco por dar res­puesta a estos jóvenes. Una Fundación que, aun­que sabe que su respuesta es humilde —y que es una más en la isla de Tenerife— necesita de otras instituciones y de distintas administraciones pú­blicas que luchan también por ofrecer respuestas reales. Respuestas que aún son insuficientes, pero todas ellas necesarias.

Clases de español, cursos de formación, trami­tación de las prestaciones básicas, empadronamien­tos, acompañamiento para trámites del consulado, ase­soramiento jurídico, talleres de competencias, de control de impulsos, de autoestima; asistencia y mediación en los numerosos conflictos que conlleva la convivencia en infraviviendas o en casas de  ocupación, tutorías individualizadas, derivaciones a otros recursos de baja exigencia, de protección internacional, de ayuda psicológica, de deshabi­tuación de tóxicos; ayudas directas de transporte, alimentación, ropa y enseres de supervivencia en calle, mantas, camping gas, acompañamiento en las necesidades de tipo médico para garantizar la atención sanitaria universal, tramitación de docu­mentación en extranjería, prospección de empre­sas cómplices con un ápice de sensibilidad social corporativa para la firma de precontratos; cada vida es un mundo, y ninguna repite la del anterior.

Los jóvenes que están en situación de calle en nuestra hermosa Isla de Tenerife, acaban, la ma­yoría conociendo a Don Bosco. Muchos de los que vienen de otras orillas ya tienen la referencia antes de montarse en la patera, pero esta responsabili­dad nos desborda.

Actuamos contrarreloj. Cada día que un joven o una joven pasan en calle, en un barranco o en una playa no explotada turísticamente, es un incre­mento de posibilidades de que este hábitat lo en­gulla. Son muy jóvenes, no hay precedentes en su vida que los inclinen a encontrar en el sinhogaris­mo un ápice de zona de confort. Les gusta la calle, pero no para vivir. Manifiestan un fuerte rechazo hacia los recursos de acogida no específicos para jóvenes, porque ven en los usuarios de estos un futuro que les aterroriza. Prefieren pasar hambre antes que ir a un albergue de transeúntes. No son recursos para ellos.

Estoy muy feliz… estoy muy felizme decía en un audio Abdou­lah pocas horas después de comunicarle que teníamos plaza para él en un piso de autonomía del Programa Buzzetti.

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